

La hermosura de Paleokastrítsa es desde hace tiempo conocida y en el siglo XIX el alto comisario británico Sir Frederick Adam construyó una carretera para poder llegar más fácilmente desde la ciudad de Corfú. Aunque se haya desarrollado como un popular destino turístico, la hermosura natural del lugar queda intacta. Altos arrecifes asomados al mar y caletas de agua turquesa se alternan entre los boscosos promontorios. Hay playas de arena o con escollos y la ciudad todavía es una joya no obstante muchos visitadores lleguen cada día por un baño en una de sus tres principales caletas, para practicar los deportes acuáticos o por las excursiones en barco largo la costa a las numerosas grutas cavadas por el mar en los siglos. La otra importante atracción del lugar es el monasterio Theotokos. Rodeado por árboles de pino, se encuentra aquí desde el 1228, aunque el actual edificio se remonta principalmente a los siglos XVII y XVIII. Además de la iglesia hay un pequeño pero agradable museo en una vieja sala, que hace un tiempo era destinada a la prensa de las aceitunas y un hermoso jardín florido con rosas, azucenas y otras flores coloradas.
Apertura museo: todos los días 7-13, 15-20.
Entrada gratuita

Para ver en la parte norte occidental y central de Corfú:
- Sidári