

Kalámi es una de las gemas de Corfú. En temporada baja se puede apreciar todavía la belleza y la paz que inspiraron al escritor Lawrence Durrell, cuando vivía aquí en los años 30 con su mujer. Si también Ustedes están en busca de inspiración, es mejor entonces visitar este lugar cuando hay menos turistas; la primavera en particular, con sus flores salvajes, es un momento perfecto. La aldea de Kalámi se encuentra en la costa Norte-oriental, rodeada por bahías tranquilas y con el macizo del Monte Pantokrator como escenario. El lado sur de la bahía es un óptimo sitio para buscar un buen restaurante o para estanciar. Alrededor de la bahía, las villas y las tabernas se funden con los cultivos de naranjos y limones, olivos y cipreses.
En verano el puerto es activo por la presencia de visitadores diarios y está disponible la usual gama de deportes acuáticos. Los barcos pueden ser alquilados y la playa es fabulosa para nadar. No visiten Kalámi sin pasear al menos un poquito a lo largo de la costa a sur para apreciar las bellezas naturales de esta parte de la isla.
Para ver en la parte norte oriental de Corfú:
- Kassiópi
- Kalámi